Comparativa Apogee Rosetta 200 vs RME 9632 – Parte 1

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En ocasiones había leído a algunos comentar que al cambiar de conversores notaban que sonaba claramente distinto. Siempre pensé que realmente no era así y lo que pasaba es que esta gente flipaba, que eran los factores psicológicos los que hacían que ellos percibieran de modo distinto el cambio, y que si lo notaban es porque precisamente esperaban hacerlo. Es lo que pasa habitualmente cuando uno se compra un cacharro bastante caro. Lo que espera es que suene así o asá, o como mínimo que haya un cambio para bien.

Bueno, pues aunque yo pensaba que esta gente era un flipada, el caso es que me ha pasado. Y además repetidamente, lo que me ha roto algunos esquemas. Nunca me creí que un conversor pudiera tener su sonido, que produjese un cambio en el timbre. Se supone que convierte el voltaje a unos y ceros y viceversa,  nada más.

Lo que yo no tuve en cuenta es que los conversores tienen una sección analógica que sí puede colorear el timbre, con su distorsión, su respuesta en frecuencias, su headroom y demás.

Pero empecemos por el principio…

 

El cuento de la acústica

Esto era un pelagatos (yo mismo) que se pasó un capazo de años comprando y vendiendo mierda: previos, compresores, micros, Eqs, etc, etc. Cada nuevo cacharro que se compraba le sonaba idéntico al anterior. Nunca ninguno parecía sonar distinto ni mejor, así que el señor llega a la conclusión de que todos los cacharros suenan igual, da igual que cuesten 2000 pavos o 100, y que todo esto del audio es una puta mentira. Encima el chico tiene un bloj en el internete y lo proclama a los cuatro vientos y la gente lo lee.

Luego va un día y decide arreglar la acústica de su sala y de pronto, ay, los previos y los compresores ya no suenan todos igual, sino distintos, y además las diferencias son evidentes. El pavo empieza a decir “dondedijedigodigodiego” y la gente ya no sabe si creerle porque cada vez dice una cosa o la contraria.

Sea como fuere, como en esto de los foros de internete todo el mundo disfruta de enseñar sus trofeos, yo no voy a ser menos y voy a mostrar cuan larga la tengo.

Esta es la respuesta en frecuencia de mi sala. Quizá no te impresione, pero seguramente si vieras la tuya lo haría. Mi tiempo de reverberación medio es de 0’2 segundos, incluso en 60hz. Hay que escuchar la música en mi sala para comprenderlo.

La milonga de los DACs

 Así que va y nada más acondicionar la sala, como yo estaba seguro de que todo esto de los cacharros es una mentira, vendo mi micro, mi previo y mi tarjeta de audio, una Rme Multiface2 de nivel medio bastante aceptable, con la idea de comprarme uno de cada pero de no más de 100 pavos en ningún caso. Y lo hice plenamente convencido de que no iba a notar nada en absoluto. Me compré una tarjeta M-audio de 50 pavos para sustituir a la Rme.

Pero fue enhufar la nueva tarjeta y decir -“Hostia, qué cagada acabo de hacer“-. Aquello no sonaba igual. Ni parecido. Los graves turbios, por arriba muy mate, poco definido, insulso, aburrido, no me daba como antes la sensación de escucharlo todo bien, las decisiones a la hora de hacer una mezcla no las veía claras… Me negué a aceptarlo un tiempo. Me había pasado años calentando la cabeza a la gente con que todo era lo mismo y sonaba igual, y cuando alguien me decía que notaba diferencias yo buscaba mil razones para negarlo. Y ahora lo notaba yo mismo.

Pues decidí cambiar la tarjeta, a ver si de nuevo notaba el cambio. Pillé una Motu 828 mk2, de nivel claramente superior a la M-audio. Fue enchufar, poner música y decir -“WOW”- Sonaba MUY diferente. La diferencia era más clara aun de lo que fue al pasar de la Rme a la M-audio. No tenía tanto grave, lo noté enseguida, y tenía mucho más brillo. Los platos y los charles sonaban brillantes y preciosos. Realmente era un sonido muy Hifi, muy agradable a la oreja. Flipé con el cambio y me alegré tremendamente. Ahora sí escuchaba todo a gusto.

Pero ahí vino mi segunda deducción a la fuerza. En mi sala sonaba bien, pero al sacar la misma mezcla al coche o a otra sala ya no sonaba tan bien. Con la Rme nunca me pasó eso. Lo que mezclaba con la Rme sonaba igual fuera de mi casa, pero con ma Motu no traducía correctamente.

Mandé un tema a un par de colegas con estudios profesionales y un sistema de escuchas superior al mío, y ambos confirmaron que estaba pasado de graves y muy mate por arriba. O sea, lo contrario de lo que yo escuchaba en casa. Como escuchaba poco grave le cargaba de más para escucharlo correctamente, y como escuchaba mucho brillo se lo quitaba yo. Así que lo que yo mezclaba en casa, fuera no sonaba correctamente.

La Motu se jodió de un día para otro. Al ser vieja y sobretodo SMD no valía la pena repararla, así que tuve que buscar otra. Tuve claro lo que necesitaba: otra Rme para volver al punto de partida. Y la encontré. Una 9632 pci cojonuda.

Fue, de nuevo, instalarla, dar al play y flipar con el cambio de sonido. De repente un capazo de graves. Empecé a escuchar mis últimas mezclas con la Motu y todas tenían exceso de grave.

Así que llegados a este punto saco las siguientes conclusiones:

  1. Cuando el entorno acústico es bueno como en mi caso, la diferencia entre DACS es evidente. A mis orejotas se lo parece
  2. Si pillo un DAC mejor debería notar diferencia también
  3. Con ese DAC mejor se supone que escucharé todo más claro y acertaré mejor en la toma de decisiones a la hora de grabar y mezclar

Así que se me cruzó un Rosetta 200 por el camino y aquí lo tengo conmigo.

Desgraciadamente también he sacado una cuarta conclusión: que unos mejores monitores también marcan una gran diferencia. Nada más acondicionar mi sala tenía unos Yamaha Msp5, que para su  precio son la hostia, pero al poco los cambié por mis actuales Genelec 8040 y el cambio fue claro y evidente a favor de los nuevos. Eso me lleva a saber que si algún día me cambio estos por otros aun mejores el cambio también será claro y para bien. Lo peor es que ya hablamos de cajas de mucha pasta para mejorar lo actual, y solo de pensar en meterme en ello me acojona, pero en fin, es otro tema.

El Rosetta

Pues va y enciendo el Rosetta y de nuevo noto un cambio y de nuevo para bien.

Ha sido el cambio menos grande de todos. Tiene un poco más de grave, se nota muy claro el bombo y bajo, y la mayor diferencia la percibo en los agudos, que los noto más definidos y menos rasposos que con la Rme. Al volver a poner la Rme noto como si las guitarras eléctricas se volvieran más afiladas y metálicas. Lo mismo con la voz. Cuando la voz aumenta la potencia me molesta en la zona de 5, 6, 7khz. Con el Apogee no me sucede y lo escucho más agradable. En todos los casos me ha gustado más el sonido del Rosetta, si bien la diferencia es leve y podría vivir perfectamente con el Rme.

Y es que mis pruebas auditivas no son 100% fiables. Para pasar de un DAC a otro he de cambiar 2 conexiones y clockear la tarjeta al Apogee o a sí misma. Eso me lleva más o menos medio minuto, con lo cual no me puedo fiar de lo que escucho.

También he de señalar que todas mis pruebas han sido con el Dac. El Adc aun no lo he probado y necesitaré un tiempo para grabar algunas canciones con él y buscar diferencias.

 Lo siguiente que me propuse es tratar de demostrarme a mí mismo que ambos DACS suenan diferente con pruebas y no sensaciones, así que les pasé algunos test.

Vamos a ver ambos conversores con detalle.

 

En detalle

 Antes que nada hay que decir que cuando hacemos estas pruebas a un conversor lo hacemos a través de un loop que une las entradas y las salidas. Enviamos los impulsos desde las salidas hasta las entradas, así que los gráficos muestran al mismo tiempo el DA y el AD.

Vamos a comparar primero la respuesta en frecuencia de ambos conversores.

Apogee a 96k

 

Rme a 96k

Vamos ahora a ver la distorsión.

Distorsión según frecuencia Apogee a 96khz

Distorsión según frecuencia Rme a 96khz

Distorsión según el nivel de entrada de la señal Apogee 44’1k

Distorsión según el nivel de entrada de la señal Rme 44’1k

 ¿Conclusiones?

He escuchado decir muchas veces que el Rosetta suena gordo, que colorea en graves. De Rme se suele decir que suena más brillante. Así me suenan a mí, pero tampoco es una diferencia abismal. Me suena mejor el Rosetta, sinceramente, pero podría vivir perfectamente con el Rme. Así que igual me sirve uno que me sirve el otro. Por ahora me quedo el Apogee un tiempo y ya veremos si grabando a través de su AD noto mejoría o no.

 

Este artículo tiene una segunda parte con pruebas de audio que puedes encontrar pinchando AQUÍ

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