Convoluciones Nocturnas – ¿Estás seguro que no te gusta cómo suena?

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En la entrada del blog de hoy, no voy a hablar de ningún aspecto técnico, tampoco voy a hacer una entrada al blog que lleve una mañana entera leer. Voy a narrar simplemente un punto de vista que quizás algunas personas nunca se han parado a pensar, y es el dar segundas oportunidades a equipos que claramente de primeras no llaman la atención o gustan.

Aproximadamente, comencé a tocar la guitarra eléctrica con 15 años, y comencé en el mundo del sonido profesionalmente con 24 años. Por diferentes avatares de la vida, al final terminé en un sector que no tiene nada que ver con lo uno o con lo otro. Sin embargo, sigo siendo un aficionado a ambos campos y durante estos años he conseguido adquirir una cierta pericia a la hora de probar equipos, con lo que soy capaz de evaluar un equipo, sin que me afecten modas pasajeras o comentarios de otros usuarios en foros de internet. Es decir, he conseguido establecer un criterio acerca de que equipos me gustan o no, en gran medida gracias a que he probado cantidades ingentes de cacharros y sobre todo porque he aprendido ciertos patrones a la hora de probar equipos.

A lo largo de mi vida, ya sea en el mundo de la música en sí, o en el sonido, he vivido muchísimas experiencias de gente que ha decidido adquirir un nuevo equipo. Y en casi todas las ocasiones me he percatado de un grave error que comete la gran mayoría de la gente y es que en la mayoría de los casos las pruebas de los equipos, se realizan con tan sólo el equipo delante o en el mejor de los casos comparando varios equipos entre sí.

Por ejemplo, cuando una persona prueba un amplificador de guitarra, un pedal o una guitarra en una tienda, tan sólo está probando el equipo en sí mismo en dicha tienda. Dependiendo de para que fines vaya a utilizar ese equipo esa prueba puede ser suficiente o puede ser que sea un fiasco.

Todos los equipos que son utilizados por músicos o por técnicos de sonido, tienen un determinado carácter. Dependiendo del carácter que tenga este y del carácter que tenga el resto de equipos podrá ser más o menos adecuado, e incluso podrá gustar más o menos. Todo depende de cómo interactúe con el resto de los equipos con los que conviva. De tal forma es posible que algunos equipos que se hayan descartado por no tener un carácter determinado, cuando se utiliza en conjunción con el resto de equipos e interactúan, el resultado final puede ser bastante más aceptable que el sonido del equipo aislado. Veamos algunos ejemplos que ilustran esta idea.

 

Cualquier persona, por muy inculta musicalmente que sea, conoce los amplificadores Marshall. Estos amplificadores, particularmente, se definen por tener un sonido áspero y afilado, con unas distorsiones que dependiendo del modelo, pueden sonar hasta chicharreras. Son amplificadores toscos, que en general poseen una buena cantidad de watios. Si una persona va a una tienda de música y prueba varios amplificadores, el Marshall sería de los primeros que descartaría por tener un sonido duro de primeras. Sin embargo ¿qué es lo que hace que este amplificador sea posiblemente el más vendido de la historia?.

Pues fundamentalmente dos cosas:

  • Fue de los primeros amplificadores que surgieron en la historia del rock, con lo cual son ya un referente y leyenda.
  • Cuando suenan dentro de una banda, ese carácter áspero y afilado es característico en un rango de frecuencias, que no es ocupado por ningún otro instrumento, permitiendo perfectamente dar el plano que se necesita a la guitarra.

La cuestión ya no es tan fácil, ese amplificador, que no te gustó en la tienda en su día, resulta que ahora suena justamente como necesitas sonar dentro de tu banda. Y no sólo eso, sino que la distorsión áspera y afilado se ha convertido en una distorsión más domada, sutil y dulce, gracias a que el resto de instrumentos  tan sólo permiten que un determinado rango de frecuencias del amplificador sobresalga sobre el resto.

De esta forma si hubieses hecho caso a tu primera intuición, ese amplificador no te habría gustado, sin embargo en un contexto como puede ser el de una banda, es justo el amplificador que necesitas.

 

¿Y qué pasa con el tube screamer, otro de los grandes clásicos del rock? Pues más de lo mismo. La idea inicial del tube screamer, era la de crear un pedal con tecnología de estado sólido pero que tuviese una reminiscencia a los viejos amplificadores a válvulas de los 70 que marcaron una época. Cualquier persona que pruebe un tube screamer en una tienda, notará que existe una diferencia del día a la noche entre un tube screamer y un amplificador a válvulas setentero, desechando de primeras este pedal, porque seguramente pensará que no se parece en nada a un amplificador de válvulas. ¿Qué es lo que pasa cuando se introduce un tube screamer dentro de una banda? Pues que ese tube screamer empieza a sonar misteriosamente con cierto carácter setentero a válvulas. ¿Cómo es posible esto? Muy fácil, otra vez se da la paradoja, de que un equipo sólo no suena como se espera, pero dentro de un contexto e interactuando con otros equipos suena justamente como se necesita.

De nuevo si te hubieses dejado guiar por tu primera intuición, el tube screamer lo hubieses dejado de lado y hubieses escogido el metal zone, pedal ampliamente conocido por su efecto ear candy

 

Por último comentare un caso en el mundo del sonido. Jamás en mi vida me han gustado los equipos diseñados por el señor Rupert Neve, tienen un coloreo demasiado exagerado en los graves-medios que parece ser una marca característica de su sonido. Un día probando un equipo Amek, diseñado por el Sr. Neve emití mi juicio de valor antes de escuchar una prueba en conjunción con otros equipos, claramente el Amek no me gustaba. Sin embargo la persona con la que estaba probando el Amek, me comento que las pruebas aun no habían acabado, teníamos por suerte a una cantante que nos sirvió para grabar varias pistas con diferentes previos. Tras grabar algunas voces e introducirlas en un tema con otros instrumentos, me percaté que el Amek era sin duda el equipo que se necesitaba para poder colocar a la voz en su sitio, dándome cuenta de mi error en el primer juicio emitido.

La conclusión de esta pequeña entrada al blog, es que los equipos se deberían probar de una forma independiente y de una forma conjunta al resto de equipos con los que va a compartir su existencia, sólo de esta forma se podrá tener una visión global acerca del mojo que posee dicho equipo. Nunca deseches un equipo que de primeras no te ha convencido totalmente como suena porque quizás, y dependiendo del contexto, puede ser bastante más útil de lo que creías en un principio.

 

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