Mono Aural – Con Presión…., pero con Toda la que se pueda!!!

1
980

       Soy de esos tipos que, por casualidades de la vida,  no hago otra cosa que estar técnicamente en la música,  desde pequeño.  El  mío, es el caso de quien se puso a jugar, a los 5 años, con un Akai que le regalaron a mi padre, y que nunca supo usar. Para mi padre, el carrete abierto era “como un cine”, y le parecía algo engorroso de manejo.

Conservo, aun, aquel Magnetófono. Nunca lo vendí por respeto a mi padre, ya que era suyo.  (En ocasiones, cuando iba a visitarlo, me preguntaba por el hierro)  Tiene en el lateral, un cargador de cartuchos “sin fin” de 8 pistas. Cuando le regalaron el cacharro, a finales de los 60  (lo trajeron de la base de Rota, era de importación, y lo pillaron a través de Norteamericanos  de Norteamérica del Norte);  venían con él cualquier cantidad de cartuchos de Frank Sinatra, Engelbert Humperdinck, Tony Bennet, y cosas chulas y elegantes de la época.  Como los cartuchos eran fáciles de poner (igual que los singles de un “comediscos”), pues allí estaba yo flipado, con mis 5 añitos, dale que te pego metiendo y sacando cartuchos, y viendo encendido el bonito Akai,  sus luces, sus Vus en movimiento y tal y tal.


       Creo que llegué a “dominarlo” con 11 años, cuando ya grababa, sin problemo, carretes abiertos, y las maquetas del grupo del colegio.  En aquellos años, los grupos no grababan discos. Y si algún grupo de la ciudad tenía “una maqueta”, ya se consideraba un grupo  “importante”.  La “maqueta” de entonces, no era otra cosa que tener una grabación de estudio, en uno de estos carretes abiertos.  Yo, siendo crio, me sentía afortunado, porque tenía grabaciones de mi grupete de barrio o colegio, para sorpresa del resto de bandas locales, viendo como un pibe y su grupete tenía rollos de esos. No era facil conseguir una moqueta de esas, en aquellos tiempos.

Guardo  aquellas viejas grabaciones , con cierta nostalgia, porque alguno de los que participó en ellas, amigos de pandilla, de barrio, y de adolescencia, ya no está entre nosotros. Alguna suena estupenda, y me llenan de orgullo.  La mayoría suenan como el orto, lógicamente. Y la que salió bien, lo atribuyo a la casualidad, a los hados, y a nuestra mucha experimentación en la colocación del (único) micro electret en el cuarto. Grabábamos en mono, a toda una banda “de rock” (de niños)  con un solo mic, buscando la posición, y el mejor balance entre todos. Es decir, grabábamos “al rollo años 40-50”…


Cuento un poco todo esto, para poneros en antecedentes.

       En el año  90, ya llevaba algunos años grabando como técnico en estudios “profesionales”; si es que podemos considerar “profesional”, un estudio con un 8 pistas Tascam 38, y una mesa Tascam 520.  (Qué de cosas podíamos hacer con aquellas “pequeñeces”.!) El caso es que agarré un buen encargo.

Se trataba de un programa de la Tv regional, Canal Sur, de los Hermanos Sumer,  “de cuyo nombre no puedo acordarme” (en serio). Tenía que grabar unos artistas de Cadiz, que cantaban canciones famosas, con letras de cachondeo. El programa estuvo emitiéndose un año, así es que tuve que grabar muchas cosas para el mismo.

Las entregas, las hacía en carrete abierto, a 7 ½ MONO.  Era el formato Estándar de la Tele, en aquellas fechas.

Como digo, no era –precisamente- un novato, y sabía hacer mi trabajo.  Grababa “exprimiendo” los medios que tenía. Los niveles bien arriba, al máximo, en las tomas, en la mezcla (el  Master),  y cuando grababa el Master en la cinta (Un tascam 32 ó el Akai de Marras), con el Vu  “atacando”  bien  la zona roja.

 

Eran mis primeros trabajos “serios”, así es que, muy expectante, me ponía ante la Tele a ver los programas, y esperaba el momento en que “pinchaban” el audio que yo grababa. Mi sorpresa era MAYÜSCULA, cuando notaba que apenas se oía el material grabado por mi. Tenía que subir el volumen de la tele, para poder oir algo, y aun así,  no lo entendía todo.
Hablé varias veces con el realizador, y el ingeniero de la unidad donde “montaban”, para  tratar de corregir el problema, si fuera por mi causa.  Pero el sonidista de la Tele, me decía que los carretes estaban “correctos” de nivel, que no se lo explicaba. (Ni yo, en aquellas fechas, tampoco)
Hoy dia, sabemos sobradamente el problema, y conocemos bien el  llamado “loudnesswar”. Pero –entonces- no había tanta información, ni internet, ni teléfonos móviles, ni escuelas de sonido, ni Ingeniería de sonido (en España), ni nada de nada.  Ëramos , todos,  autodidactas.

Hablaba con los (pocos, muy pocos) técnicos que conocía. Y por fin, uno de ellos –que trabajaba en la radio- me dijo:

creo que el problema es de  dinámica. (no empleó ese término).  Exactamente, me dijo…”creo que necesitas un compresor” ¡

Un compresor?  Para qué?      -me preguntaba yo-

El me explicaba los conceptos de compresión, que tan bien –hoy por hoy- conocemos todos.

       Yo dudaba del efecto que esa “compresión” podría producir en mis cintas. Dudaba que –comprimiendo- pudiera conseguir más sonoridad, si el Vu me marcaba “lo mismo”.  (Ignorancia, juventud, desconocimiento, desconfianza, dudar de todo…, todas esas cosas que hoy encontramos en cualquier foro…)  Pero, finalmente , y con algo de esfuerzo (todo era MUY caro entonces)  compré un Drawmer, y empecé a  experimentar con él.  A los pocos meses , mi material  ya sonaba descaradamente más fuerte en la tele, y ya no hacía falta  subir el volumen para oírlo. Sonaba tan fuerte como el presentador, o la publicidad.  (Obviamente, había descubierto América, o una buena solución a muchos de mis problemas )

Y ya no he parado.

Llevo comprimiendo todo desde hace más de 20 años. Comprimo todo lo que puedo –y más- y de hecho,  he convertido la compresión en “mi trabajo”.   Vamos, lo que quiero decir es que “vivo” de comprimir, y por algo me dedico al Mastering.  Puedo decir, ahora, después de tantos años, que la Compresión no tiene ningún misterio para mí, y es una técnica imprescindible en mi vida profesional.

Por esto, nunca he entendido a los “mal llamados puristas”, que creen que comprimir es un pecado.

En mis años de grabación/mezcla, me he topado con artistas de primera línea, que siempre han estado dándome la brasa con frases del tipo….

”oye, no hay compresión, verdad…???”    y yo les decía   “¡por supuesto que no!!”,   ( mintiendo como un bellaco, porque tenía el compresor reduciendo 5  ó 6 dBs….,)

y ellos decían…, :     – “claro, es verdad, se nota que todo respira y fluye…., no como esos locos que lo comprimen todo….”

 Y yo respondia… ”claro, claro…”

O sea, que estuve muchos años mintiendo en el estudio. Hasta que llegué a un punto y un nivel en el que nadie me preguntaba nada, ni cuestionaba ninguna de mis técnicas.

No puedo olvidar un día que viajábamos a Alemania con Morente. Estábamos a punto de coger el avión, y  en la conversación,  en la que había mucho artista, todos con buenos estudios de grabación en sus casas,  decían cosas como….

No hay que comprimir…., yo no comprimo nunca. Comprimir fastidia la dinámica, lo destruye todo, deja las cosas planas, sin vida,…”

Y entonces, otro artista/técnico, respondia…., “es verdad tio,  qué manía tienen algunos. Con lo bien que suena todo sin compresión….”

Así, iban diciendo todos lo mismo. Hasta que se hizo un pequeño silencio/hueco en la conversación, y pude decir….¡¡Pues yo comprimo todo un  huevo ¡!!”, con cierta timidez. Pude ver la expresión de Enrique, mirándome,  con esa cara de pillo que tenía cuando se reía, dándome su total aprobación. Enrique apreciaba mucho mi rollo descarado, cuando grababa/mezclaba…,  ese punto aberroncho que siempre  he tenido, apretándolo todo sin piedad y pasándome con los graves.  Morente se reía, porque sabía que yo era tímido, y no me dio reparo llevar la contraria a tanto artistazo y “tanto técnico”. Lo consideró valiente, y eso le gustaba. (Siempre le gustaron los “locos” ) Lo cierto es que nadie quiso rebatir mi frase, y ahí quedó la cosa.

     El tema es que,  como suelo decir, hoy por hoy, en la compresión está la madre del cordero, la chispa de (la vida) las grabaciones.

Si no, sería imposible llegar a estos terribles e inaudibles  cotas de sonoridad. ( – 6 RMS…!!!  Qué barbaridad !!).

Así es que, viviendo en estos tiempos que nos ha tocado , como puede haber gente que TODAVIA cuestione que los compresores y la compresión no son importantes, no son DETERMINANTES?????

       Creo, honestamente, que es NO tener los pies en la tierra.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here