Paco Loco blog – CUESTIÓN DE ORGULLO

0
302

Pocas veces en mis escritos hablaré mal de los músicos. Daros cuenta de que casi siempre los temas que abordo son más o menos  de cuestiones técnicas, desde el punto de vista más o menos infantil, para que todo el mundo más o menos pueda entender lo que quiero decir. Aunque en esta ocasión no vaya —vaya, ¡aquí no hay playa!— a hablar mal de los músicos, lo que sí voy a hacer es a denunciar una práctica que se da, sobre todo, en personas que graban su primer disco, y es algo que comprendo, porque, cuando uno graba por primera vez, quiere, pues eso, grabar; aunque signifique repetir 356 veces. A lo que me estoy refiriendo es a que en ocasiones no comprendo muy bien una actitud que llega a ser nociva para la grabación: El orgullo.

Cuando uno graba un disco debe saber por qué y para qué lo graba. Generalmente no se trata de tener un recuerdo que enseñarle a tus nietos mientras les comentas (por favor para leer esto poned voz de viejo): “Mira lo que hice cuando era joven.” Si entras a grabar en un estudio con esta finalidad, la verdad, no me parece como para sentirse muy orgulloso. En mi caso, por suerte no es algo que me pase, porque odio el edit: “Grabar una pandereta (edit), golpe (edit) por golpe (edit) para que vaya a tiempo (edit). Sí, podrás decir que la has tocado (edit), pero realmente no la has tocado tú, la ha tocado el que edita.

Soy defensor a ultranza de que el grupo defienda sus canciones en el estudio, por lo que no soy partidario de que músicos de sesión sustituyan a los miembros originales mientras se graba. También defiendo que si hay alguien en el grupo que pueda hacer su trabajo de una manera más acertada que otro, aunque no se trate de un instrumento afín al suyo, que lo haga. Por ejemplo, se ha estipulado que el que toca la batería sea además el percusionista y que tenga que grabar la pandereta. ¿Por que? ¡¿Porque es ritmo?! Es como si se tuviera por supuesto que quien toca la guitarra fuera el que tuviera que tocar el violín…

El tema del orgullo debería corresponderse con el orgullo de disco terminado, de disco trabajado y compuesto por el grupo. No lleva a ningún sitio empeñarse en hacer algo por lo que, al final, haya otro que lo pueda hacer mejor, y al decir “mejor” no me estoy refiriendo a técnicamente; sino a que le pueda dar un toque más guay. Muchas veces me ha pasado que el guitarra puede tocar un pasaje en el piano mejor que el pianista, porque precisamente la canción no necesitaba una interpretación tan de pianista.

Dicho todo esto, he de decir que tengo la suerte de trabajar con grupos que en un porcentaje muy, pero que muy alto, no suelen grabar para mérito de ellos mismos, sino para un bien común: la canción. Cuando se da el típico “yo lo hago por mis huevos”, generalmente, tiende a tener los huevos muy pequeños por lo que acaba cansándose. Al fin y al cabo, lo que aquí quiero expresar es una recomendación: no sirve para nada esa especie de orgullo que impide ceder el testigo a otro cuando no está saliendo bien lo que tocas, es posible que ese otro compañero de grupo lo pueda hacer mejor, cosa que no sabrás por culpa del orgullo. Ahora bien, si no hay nadie que lo haga mejor, ya no estamos hablando de orgullo; más bien es un no queda mas remedio, que no es medio re.

No sé si entendéis lo que quiero decir. A veces para un tarao como yo, es difícil expresar lo que pasa por mi celebro.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here