Entrevista Clif Norrell

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¿Clif Norrell? Puede que no te suene así de primeras. Espera…¿quieres saber algunos de los discos en los que ha trabajado? Mira, R.E.M, “Automatic for the people”, Jeff Buckley, “Grace”, The Jayhawks, “Tomorrow the green grass”, Bruce Springsteen, “Wrecking ball”, y eso solo para empezar. También ha trabajado con Mick Jagger, Henry Rollins, Brian Setzer y muchos más artistas de primera fila.


Así que Clif es un tipo con mucho que contar. Es ingeniero de grabación y ha estado a las órdenes de algunos de los mejores productores en un montón de discos.

Pero es que además es la hostia de amable y enrrollado. Mira que he enviado emails pidiendo entrevistas, y tengo claro que cuando más importante es uno más difícil es que te llegue siquiera a contestar. Para mí Clif es uno de esos grandes, porque algunos de los discos que ha hecho han sido muy importantes en mi vida.

Pues bien. El día en que Clif me respondió resulta que estaba de muy mala hostia porque uno de los grandes masterizadores de talla internacional me respondió a mi invitación de forma bastante ofensiva. Se vino a reir de mí y que una mierda me iba a conceder tal privilegio, él, un tipo tan importante para una puta mierda de web de mala muerte. Me entró una mala hostia de tres pares de cojones, porque encima de que uno lo hace gratis solo falta que le falten al respeto. Y estando yo de mal humor va y me llega el email de Clif…Me dice que es un honor para él que yo tenga interés en entrevistarlo, que por supuesto, lo que hiciera falta… Me alegró la tarde. Intercambiamos unos emails y esa misma noche tenía la entrevista contestada y lista en mi mail.

Sé que lo digo muchas veces, lo amable que ha sido este o el otro, pero en serio que con Clif me quedo corto con todo lo bueno que pueda decir de él.

Uno puede ser muy grande en lo profesional y un pedazo de gilipollas en lo personal, como el que mencioné antes. Clif sin embargo es tan bueno en lo personal como en lo profesional.

En este caso decidí hacer una entrevista diferente. Pensé centrarme en la música y los músicos, y no en cacharros ni en analógico vs digital. Este señor ha hecho algunos discos que me emocionan hasta el hueso, así que hoy hablamos de música y de arte puro y duro, lo que nos hace estar aquí y ahora compartiendo el hobby.

Vamos con Clif. Creo que os va a gustar lo que sigue…

 

Clif, antes que nada quiero que sepas que para mí es un gran honor tenerte en la web. Algunos de los discos que más he disfrutado en mi vida son lo que son en parte gracias a tí. Quisiera centrarme precisamente en esos discos y artistas y que recordaras aquellos momentos, aquellas sesiones.

Me gustaría empezar con el maravilloso “Grace” de Jeff Buckley.

Gracias. Lo primero de todo… Jeff fue un maravilloso cantante, músico y compositor que además tenía una banda increíble. A mí me llamó el productor, Andy Wallace, para ayudarle a terminar el disco cuando la producción ya estaba en la recta final. Había algunas canciones que terminar y Andy no estaba disponible en aquel momento. Yo había tenido la ocasión de ver a Jeff actuar ante una pequeña audiencia pocos días antes y me quedé alucinado con su talento y sus canciones, así que más o menos ya sabía lo que esperar musicalmente hablando cuando acudí a trabajar con él.

Yo comencé a trabajar solo con Jeff, sin la banda. Grabamos “Corpus Christi Carol“, y también grabamos voces  y guitarras para otras canciones, incluyendo todas las voces de  “Dream Brother“. Terminamos todo lo que faltaba en el álbum y ya más adelante me volvieron a llamar para grabar algunas caras B con Jeff y la banda.

Una de estas canciones fue una versión super larga de Alex Chilton llamada “Kanga-Roo” que parecía la típica canción de 4 minutos pero con 10 minutos de duración y con un semi-solo de batería a la mitad. Jeff me preguntó cuanta duración puede llegar a tener un rollo de cinta de 2″, así que comprendí que pensaba hacer la canción tan larga como pudiese, así que le di lo más que pude, unos 15 minutos, a pesar de que hay formas de alargar la duración de una bobina de cinta bajando la velocidad y poniendo carretes más grandes. Me pidió que les diera un aviso cuando fuera el minuto 12. Estábamos trabajando en los Sony Estudios de Nueva York, en una sala de control que hay debajo de la sala viva y están ambas interconectadas mediante patchbays, así que me tuve que subir a la sala de grabación para dar a Jeff el aviso, aunque decidí hacerlo un minuto antes del 12 y así asegurar que habría cinta suficiente. Al final la canción dura 14 minutos y tiene la batería más increíble que yo jamás he grabado con Matt Johnson. Simplemente es potente e intensa.

La otra canción que yo grabé durante aquellas sesiones fue “So Real“, que cuando el mánager y la compañía la escucharon decidieron que era tan buena que debía aparecer en el álbum, a pesar de que estaba supuestamente terminado.

Tras aquello volví a trabajar con Jeff y su banda varias veces en actuaciones en vivo, en la radio o en otras grabaciones de estudio. Tanto Jeff como su banda eran siempre fantásticos y poderosos, y muy agradables a la hora de trabajar con ellos.

Jeff Buckley hizo aquel primer disco que le posicionó como uno de los talentos más prometedores de su generación. Desgraciadamente Jeff murió ahogado cuando nadaba en el río justo antes de entrar a grabar su siguiente álbum. Allí, en aquella tragedia, se perdió uno de los mejores músicos de su época. Quien sabe cuántas canciones maravillosas podría habernos dado Jeff de haber seguido con vida.

  • ¿Cómo era Jeff a nivel personal?

Jeff era muy dulce e increíblemente divertido, pero también se dedicaba a conseguir alcanzar su visión musical. Yo sentía que ese era mi trabajo, ayudarle a conseguirlo capturando la magia de su música lo mejor posible. Yo estaba allí para permitirle lograrlo y para darle mi consejo cuando él lo pedía, así que él se sentía muy cómodo trabajando conmigo, experimentando y regrabando cosas que él creía que podía mejorar.

Lo pasamos muy bien trabajando y estando juntos. Él podía ser bastante salvaje un minuto pero frágil al siguiente. Le aprecié mucho y también le echo mucho de menos.

  • Jeff tenía una voz maravillosa. Canciones como “Lilac wine” o “hallelujah” están llenas de sentimiento. ¿Era fácil para él conseguir ese nivel de interpretación? ¿solía hacer pocas tomas o era muy perfeccionista con su voz?

Para Jeff cantar era algo muy natural y espontáneo. En directo también era muy bueno, lo mismo que en estudio. Era muy rápido para grabar algunas canciones, con muy pocas tomas y necesitando muy poca compresión. Básicamente capturamos actuaciones en vivo en el estudio, y en esas tomas quedó plasmado la emoción cruda que él proyectó.

  • Ese disco, “Grace” no lleva guitarras distorsionadas, y sin embargo suena tremendamente poderoso, potente, grande, muy rock. Danos más detalles de los aspectos técnicos. ¿Fue grabado en cinta? ¿fue mezclado con consola?

Fue grabado con 24 pistas de cinta de 2 pulgadas y mezclado en consola.

  • Hablemos ahora de otro disco que me encanta, “Automatic for the people” de R.E.M. Me gusta mucho cómo suena…íntimo, sincero, profundo, cercano, suave… ¿qué recuerdas de aquella grabación?

Gracias de nuevo. La banda quería trabajar en distintos lugares de los EEUU para capturar el ambiente de todos ellos, y además creo que no querían aburrirse grabando en un solo sitio ya que pensaban dedicar dos meses a hacer el disco.

Yo estuve trabajando como ingeniero en diferentes proyectos para el productor, Scott Litt, quien me pidió que fuera el ingeniero en el disco. Mi primer día oficial como ingeniero jefe de grabación de este álbum fue en Nueva Orleans, en el Kingsway Studio de Daniel Lanois. Fue un momento muy loco, y REM acababan de tener un gran éxito con su anterior disco “Out of time”.


Ellos habían planeado para aquellos días hacer una demo, pero la primera canción que grabamos allí terminó siendo la primera del disco y también el primer single, y casi todo lo que suena en esa canción fue grabado en vivo incluida la voz principal.

También grabamos en Bearsville Studios en Woodstock, Nueva York, Criteria Studios en Miami (Florida), y también hicimos algunas grabaciones al final además de la mezcla en Bad Animals Studio en Seattle (Washington).

En cada uno de estos estudios aproveché sus consolas y equipos al máximo para que la banda pudiera tocar con distintas configuraciones, en eléctrico o en acústico, con un montón de instrumentos, de modo que pudieran trabajar del modo más creativo posible, con un mínimo setup y de la forma más rápida posible.

Hay aún un botón en la consola Neve 8078 en los Criteria Studios con una etiqueta que pone “el interruptor de Clif”, y eso es porque el estudio modificó la consola expresamente para mí de forma que yo pudiera usar la monitorización y la grabación al mismo tiempo para ganar flexibilidad.

También tuvimos una experiencia increíble grabando cuerdas para el disco con el arreglista John Paul Jones de Led Zeppelin en Atlanta, Georgia.

  • Ese álbum contiene algunas de las mejores canciones de REM, como “Everybody hurts” o “ Man on the moon”. ¿Te imaginabas que sería un disco tan exitoso mientras trabajabas en él?

Todo el mundo que trabajó en aquella grabación sabía que iba a ser un gran disco, pero no estábamos seguros de cómo sería recibido por el público ya que es muy sombrío y acústico. Tan pronto como Michael cantó “Man on the moon” supe que iba a ser un hit. Era pegadiza y enérgica, pero no todo el mundo estaba tan convencido. Pienso que fue la primera vez que Peter Buck tocó guitarra slide, y estuvo fenomenal.

Años después remezclé “Man on the moon” en surround 5.1 para la película del mismo título de Jim Carrey, y me di cuenta después de poner la cinta en el carrete de que en la versión del disco la voz principal no lleva nada de compresión. A menudo solamente usábamos la automatización de la consola para ajustar la dinámica de las tomas vocales durante la mezcla en lugar de comprimir, así que tuve que recrear lo que hice originalmente, lo cual me llevó un montón de tiempo y esfuerzo.

Everybody hurts” fue increible también. Michael solamente la cantó dos veces y solo usamos una de esas dos tomas, aunque yo no estaba seguro de si a la gente le gustaría tanto como al final sucedió. Yo la mezclé conscientemente de forma que su voz sonara tan solitaria como fuese posible.

  •  Hablemos ahora del disco que hiciste con Rush, “Test for the echo”. Ellos son grandes músicos, el sonido del bajo es increíble, y el bombo suena fantástico también. ¿Cómo consigues esos graves tan definidos y con tanta pegada?

Rush era una de mis bandas favoritas cuando era un adolescente. Yo tenía una banda en la que nos esforzábamos mucho por tocar sus canciones, así que para mí era un sueño hecho realidad trabajar con ellos. Conocí a su productor, Peter Collins, unos cuantos años antes y me preguntó qué tipo de disco pensaba yo que Rush debían hacer. Yo como fan sugerí que ellos pusieran menos énfasis en los teclados e hicieran un disco de rock más heavy. Creo que lo conseguimos.

Para el sonido de batería, Neil había cambiado recientemente su set y también su técnica. Yo quería conseguir un sonido de batería grande y gordo, pero al mismo tiempo natural y que encajara con su  idea. El estudio donde grabamos las baterías fue el mismo donde trabajé con REM en “Everybody hurts”, Bearsville Studio en Woodstock. También grabé a Faith No More y algunos otros discos allí, así que estaba muy familiarizado con la sala y con cómo conseguir lo mejor de ella. Siempre recordaré a Neil escuchando su batería en la sala de control después de que yo sacara el sonido, y cómo simplemente se sentó sonriendo y cerró sus ojos. Le pregunté si debía corregir un poco el sonido del bombo y él dijo : “No, no, no. No cambies nada, no lo toques, me encanta”.

Me alegra que me digas que te gusta el sonido del bajo también. Geddy me dijo al principio que él quería que hiciéramos lo que hiciese falta para conseguir el mejor sonido de bajo posible, así que planificó un día completo para dedicarlo a conseguir ese sonido. Yo le dije que ya sabía cómo conseguirlo, así que tras probar casi de todo, terminamos con lo que yo había sugerido con sólo un pequeño cambio. Al final acabamos no utilizando ningún amplificador para el sonido de bajo.

  • Y ahora tenemos que hablar sobre The Jayhawks. ¡Me encantan! Tú grabaste uno de sus albums más importantes, “Tomorrow the green grass”. Yo me sentiría tan orgulloso si hubiera estado presente cuando grabaron “Blue”… Tío, eres muy afortunado. ¿Qué recuerdas sobre ellos y la producción de aquel álbum?

The Jayhawks son una gran banda con no sólo uno, sinó dos increíbles cantantes y compositores. Grabamos casi todo en el famoso Sound City Studios de Los Angeles, que ahora es Fairfax Studios. Todavía trabajo mucho allí, y es un gran estudio para grabar en directo. Agregamos muchas pistas adicionales en el estudio de Scott Litt, que estaba en el también famoso edificio Western Studios en el 6000 de Sunset Boulevard en Hollywood. Fuimos el primer proyecto externo que trabajó allí, y dado que conozco bien a Scott, él estuvo de acuerdo ya que podía ayudar con los fallos técnicos de cualquier equipo. La consola Neve en aquella sala tenía algunos problemas y había algo de caos en los auriculares de los músicos.

La banda había firmado con el sello American Recordings de Rick Rubin y uno de sus colegas de sello, Danzig, estaba grabando debajo de la sala en lo que era el Oceanway Studio 2. Nuestra sesión y la suya fueron como pasar el rato juntos aunque la música de unos y otros era totalmente opuesta. En un momento determinado les pedimos prestado una pieza de arte de su sala que era una gran escultura de cabeza de chacal en la cual se podía poner una vela dentro y sus ojos de cristal brillaban. Una vez lo tuvimos en nuestra sala, la consola se volvió completamente loca, y todos los faders empezaron a moverse arriba y abajo sólos. La banda pensó que la figura de cabeza de chacal había echado una maldición y que había que devolverla de nuevo a la sala donde estaba Danzig. El caso es que una vez la devolvimos la consola volvió a funcionar correctamente.

Grabamos casi todas las partes vocales con los dos cantantes al mismo tiempo, ya que la mayoría de canciones llevan constantes armonías. Gran parte de esas tomas las hicimos usando micrófonos de mano. Incluso siendo micrófonos de estudio los sostenían en la mano, principalmente para capturar el ambiente de sus actuaciones en directo.

Y tienes razón, fue grande estar allí con esas canciones e interpretaciones.

  •  ¿cuánto de Clif Norrell hay en todos esos discos? ¿Hubieran sido igual de buenos sin tu colaboración?

Ha!, no sé si hubieran sido tan buenos, pero ciertamente hubiesen sido diferentes. Mi trabajo como ingeniero y mezclador es definitivamente una parte importante del sonido de esos álbumes, pero espero que mi forma de enfocar la grabación tuviera también efecto en las interpretaciones de los músicos. Me gusta hacer sentir a todos cómodos y ponerlo todo fácil para que no esté nerviosos cuando toquen o canten. Yo tampoco dedico demasiado tiempo a ajustar el sonido para que los músicos estén frescos y no se desgasten antes del momento de grabar. Nunca le pido a un baterista que empiece a golpear un tom durante un buen rato para ajustar el sonido. En vez de eso le pido que toque la canción. Normalmente solo me lleva unos 15 minutos o así ajustar el sonido de toda la batería.

Para mí si suena bien está bien, y la canción e interpretación es aquello en lo que la gente debe concentrarse. También intento que el público nunca se pueda aburrir mientras escucha la canción porque lo que suena no pueda mantener su interés. Una canción debe ser como un viaje que les deje satisfechos al terminar.Siempre tengo esto en mente desde la pre-producción, durante la grabación y hasta la mezcla. Conscientemente cambio mi enfoque de una canción a otra dentro del mismo álbum para dar a cada tema su propio sabor, lo que ayuda a que después resulte más interesante para el oyente y permita a éste involucrarse emocionalmente con la música.

  •  ¿Cual es tu álbum favorito de todos los que has grabado? ¿con cual disfrutaste más y porqué?

Difícil cuestión. Probablemente “Automatic for the people” de  REM, no solo por la música, sino también por la experiencia trabajando en él. Fue al principio de mi carrera como ingeniero freelance y me permitió estar en un montón de sitios preciosos y trabajar en diversos estudios legendarios.

La banda fue una de las mejores con las que jamás he trabajado, y los miembros del grupo tenían tanto respeto unos por otros que fue un placer tenerlo a todos alrededor. Lo pasamos muy bien y tuvimos noches de tocar jams juntos donde nadie tocaba nunca su instrumento principal sino otros solo por cambiar un poco.

La banda siempre fue sincera con sus aspiraciones musicales y lograron el éxito de forma muy natural, a su manera, así que su música tenía cierta pureza y un punto muy artístico. Además, cada miembro del grupo es increíble en lo suyo, y todos tiene un talento muy superior al que cualquier fan imagina.

  •  Has grabado a Bruce Springsteen, Sting o Mick jagger. ¿acojona tener que estar a la altura con semejantes personajes? ¿Cómo son todos ellos en lo personal?

He sido muy afortunado de poder trabajar con todos estos artistas. Después de esas experiencias me doy cuenta de que ninguno de ellos está donde está por suerte o de casualidad, sino que simplemente están en un nivel superior. Cada uno de ellos tiene un talento inmenso, están supermotivados y concentrados, y además son muy inteligentes. Tengo un respeto enorme por ellos. Y todos son superguays, divertidos y es un placer trabajar con ellos. Aprendí un montón con cada uno de ellos.  Son gente que se ha demostrado a sí mismos quienes son, así que van al estudio sencillamente a hacer buena música.

Nunca estuve nervioso de trabajar con ellos, sencillamente por que en aquel momento yo tenía la seguridad de que mi experiencia y habilidades eran las adecuadas para hacer aquellos trabajos, y de hecho estaba en la misma sala que ellos por esas mismas razones. Puede que estuviese un poco nervioso 20 años antes cuando trabajé con Bruce en un disco anterior, pero ya he hecho ésto lo suficiente para sentirme seguro en cuanto lo que puedo aportar a un proyecto ahora mismo.

Por supuesto que puede ser muy emocionante estar en su presencia cuando hacen su música.

Cuando estoy en el estudio lo hago lo mejor posible para ayudar a los músicos a culminar su visión de las canciones, y con suerte hacerles sonar mejor de lo que esperaban, no importa si son superestrellas o completos desconocidos. Todos esos artistas que has mencionado me dijeron al terminar que estaban muy satisfechos y felices porque fui capaz de mejorar sus discos. Me siento honrado y orgulloso de que estas superestrellas respeten mis habilidades musicales y oídos lo suficiente como para pedirme mi opinión sobre aspectos de la música, sobre sus interpretaciones y composiciones. Estos chicos son mis héroes, así que ese es probablemente la mejor recompensa a nivel personal para mí.

  •  ¿Sueles usar compresión o Eq en el momento de grabar las tomas?

Sí. Me gusta conseguir el sonido lo más cercano a como quiero que quede al final desde el mismo momento de la grabación. Esa compresión y Eq externas quedan registradas, así que no uso plugins durante la grabación. Tampoco me excedo comprimiendo al grabar, porque luego no se puede des-comprimir. Si busco un sonido ultracomprimido o algo así, como en las baterías, usaré alguna pista supercomprimida y en el resto de pistas comprimiré de forma más moderada, para que quien mezcle después tenga pistas con diferentes opciones según lo que esté buscando.

  • ¿Trabajas con consola analógica? ¿prefieres grabar en cinta o en digital? ¿Mezclas OTB, ITB o ambas al mismo tiempo?

Siempre grabo usando una consola y equipo analógico para las pistas principales. Uso distintos estudios según el proyecto y el sonido que busco para esa grabación en particular, así que no tengo una consola favorita porque sí. Suelo usar Api y Neve vintages sobretodo para grabar, aunque a veces uso alguna SSL.

En cuanto a lo de cinta o digital, de nuevo depende del proyecto. A veces uso cinta analógica si me ayuda a conseguir el sonido que pretendo. Otras veces voy directo a ProTools, pero la gran mayoría de lo que grabo en cinta acaba igualmente volcado a ProTools.

Mezclo al mismo tiempo con consola e ITB con equipo analógico insertado, y todas las combinaciones con estas variables. De nuevo dependerá de lo que busco. También suelo usar sumadores externos si al sonido le sienta bien. Me gusta no encasillarme en ninguna configuración fija sino ir cambiando en cada proyecto.

Y hasta aquí la entrevista. Mientras que otros no suelen dedicar más de una linea a cada respuesta, Clif ha sido muy generoso con su tiempo. Una vez más quiero agradecerle desde aquí su colaboración. Para mí ha sido la entrevista más motivadora hasta el momento. Me ha encantado conocer detalles de discos que amo, y reconozco que me he puesto en más de una ocasión en el lugar de un fan. Creo que la ocasión lo merecía. Ha sido un curro traducirlo todo, pero siento que ha valido la pena. 

Toda la suerte del mundo para Clif. Se la merece, por su talento y por su humildad y el buen rollo que transmite.