MONO AURAL – Todo es MENTIRA

4
1489

Así se titulaba aquella película, en la que Coke Malla ( el Ronaldinho ), amenazaba constantemente con pirarse a Cuenca, cada vez que «su mundo» se derrumbaba (…y yo a Mástering, y yo a Mástering…)

Ultimamente se habla y se escribe mucho acerca del loudness war, la dinámica de los discos actuales, las tendencias -sobre todo las nuevas-  y blah, blah, blah….,

pero todo es mentira.

Unos, los puristas, hablan del «rollo dinámico», como lo puro y lo auténtico.

Otros, los técnicos, comentan del rollo dinámico que habría que regresar a los márgenes de los 80, como la salvación de todo.

La mayoria, músicos, técnicos, artistas en general, critican a boca llena que los niveles actuales son desastrosos.

Todo esto me recuerda un poco a la actitud humana frente al cambio climático. Sabemos lo que tenemos que hacer para no cargarnos el planeta y preservarlo, y todo el mundo habla y se hacen conferencias internacionales. Pero a la hora de la verdad, cada uno a su rollo, nadie firma nada, y a ver quién es capaz de explotar MAS los recursos y llevárselo calentito…, y a nuestros nietos (hijos, diría yo) que les den y se busquen la subsistencia como puedan. Por mas que salten las alarmas, se derritan los polos, aumenten las catástrofes naturales, cambie descaradamente el clima, desaparezcan especies (YA, a pasos acelerados)…., todo el mundo a su rollo, haciendo vida normal. Y entiéndase «vida normal», por seguir jodiendo -aún más, qué carallo !! -, la marrana.

Pues con el audio y el loudnesswar, más de lo mismo. Por mucho desastre que vivamos, seguimos hablando y blah, blah, blah…., pero nadie hace nada.

Hay algunos que llegan y dicen «YO SI, hago!»   «Y mis clientes están en la misma sintonía...».

Lo siento, pero no me lo creo. La misma MENTIRA de siempre. Luego escuchas, investigas un poco, y están en el aberronchismo actual, el de siempre.  Vamos, -insisto- que todo es mentira.

Se de lo que escribo. Lo vivo a diario.

Día si, día no, me toca negociar con el artista, ingeniero o productor de turno, acerca del Mástering. La conversación es siempre la misma. El mismo discurso: «somos güáis, PASAMOS del volumen. Queremos DINÁMICA, a costa de quién sea y de lo que sea. Nosotros a nuestro rollo y dinámicos.». Y tu dices, ok, ok.  (Es una canción que me sé de memoria. Mejor que aquella de «When the  world is runnin´down…» )

Aun así, no les hago caso, (Golfo que es uno)  y aprieto. Pero lo hago con mucha sensatez, y dentro de un orden.  Respetuoso con la dinámica y la mezcla, trato de tirar para arriba lo más que puedo, hasta que empiecen a notarse los efectos secundarios  por exceso de sonoridad.  Entonces, me queda un Máster redondito, con dinámica aceptable, y una curva estupenda.

Al par de días de enviárselo, recibo una llamada o un mail, en el que me comentan que el Máster está «bajito». Que el resto de discos suena más fuerte. Y entonces, les comentas el enfoque inicial:  ¿No queríais respetar la dinámica de vuestra producción? El concepto de grabación y mezcla, el estilo…., decíais que NO queríais volumen, si afectaba a la dinámica. ??   Entonces responden, …«si, ya, pero es que está más bajo.»   Y Les dices: ok, queréis sonar igual de fuerte que???  Y ellos dicen SI!   En fin, que no tenemos remedio.  Al final se trata, como siempre, de ver quién la tiene más grande.  Ya lo decía nuestro amigo Currock:  ¿te llena?  Pues entonces…., ya se sabe…..

La semana pasada, sin ir más lejos, llegó a mis manos un álbum precioso. Perfectamente mezclado, y con una atrevida producción. Unos graves de caerse de espaldas. Había que conservarlos a toda costa, porque el concepto sonoro de ese álbum, iba de la mano de unos graves explosivos, apabullantes, con peso.   Obviamente, esos graves pesados se llevan más de la mitad de la energía sonora de un Master.  Si se van a quedar ahí «tal cual», nos permitirá obtener un rms de aproximadamente -10 dBs, que -a día de hoy- es una sonoridad más que aceptable.

Hice un primer Máster (defensivo, por cierto), en el que comprimía un poco, para conseguir un rms de -7.  En seguida saltaron las alarmas.  Notaron la compresión y que los graves se habían desinflado.  Eso me hizo volver a rehacer, soltar, y dejar esos graves intactos, y conseguir unos promedios de -10.

Otra llamada de alarma de nuevo;  para decirme que estaba «bajito».  Necesitaban más.   Yo les comentaba que es un estilo «acústico». Guitarras españolas, acústicas, panderos…, muy folki.  Era suficiente. Pero No. Ellos lo comparaban con producciones «potentes» y se quedaba «pequeño».

Después de muchas pruebas, y muchos Másters, negociaciones al alza y a la baja, al final quedó un  Máster comprimido, con menos graves de los iniciales, y con un promedio de -7 (y picos puntuales de -6 y -5). En definitiva, un Máster contundente, potente y enérgico.  Lo que fue MI primera intención (ya se sabe, soy un poco bruto). Os aseguro que NO traté de llevar el Master «a mi terreno«. Me presté absolutamente a todas las propuestas del productor e ingeniero de Mezcla.

Conclusión:  Hoy, por hoy, en el S XXI…, cuanto MAS fuerte, mejor.

Y por su puesto, no hablaré de un Máster en el que querían dinámica…, al final lo acabó haciendo otro, y cuando escuché lo aplastado que estaba, flipé en todos los idiomas (incluido el arameo )

4 Comentarios

  1. Perdonad mi modesto comentario, no trabajo en estudio, pero hace muchos años el mastering no existía. Hacías una buena mezcla, de memoria, sin motorizar, sin VCA’s y te marchabas con tu cinta a Madrid para el corte de vinilo, allí limitaban en frecuencia (sobre los 11Khz) y un poco en dinámica. Y cada disco sonaba distinto. ¿Nadie echa de menos el «Axis: Bold As Love» de Jimi Hendrix?. Los discos no se venden por su volumen, se venden por buenas letras y buena música. El exito también está en que te pongan en las Radios. Curiosamente, en las salidas de las emisoras de radio tienen unos compresores, normalmente de la marca ORBAN, que es una verdadera guillotina, además lo ajustan a deguello. Todo lo que se masterice para radio y televisión es un trabajo casi perdido. Habría que convencer a los productores para que se hicieran dos masteres, uno de buena dinámica y otro apretado y los utilizaran pensando en su reproducción. Con el tiempo acabaremos utilizando el olvidado botón del volumen, como se hacía antiguamente, cuando cada disco sonaba distinto.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.