Por dentro – Sonimus Britson

0
1186

Vamos a ver hoy el Britson, un producto de Sonimus. Esta es una empresa argentina creada hace unos años por Diego Toritto. Productos suyos anteriores son por ejemplo el Satson, SonEq y SweeTone. Ofrecen una gran calidad a precio asequible.

Vamos allá.

Gain staging

 Britson es un plugin que nos sirve para emular el flujo de trabajo y el carácter que imprimen las consolas analógicas. La idea es doble: por un lado mantener un esquema de ganancias correcto, tal como se hace al grabar en analógico, y por otra dotar al sonido de cierto color de modo que pierda un poco de limpieza y gane personalidad, aire y tridimensionalidad.

En el mundo digital no está demasiado claro el nivel adecuado al que hay que grabar. Hay mucha gente que lo hace a tope, evitando clipar el conversor pero apurando la escala al máximo. Seguramente este sistema proviene de una confusión y un mito al mismo tiempo. La confusión puede venir de traducir lo que representa ver un VUmetro en la zona alta en las consolas analógicas. Interpretamos que esa mezcla va «a toda hostia», tumbando agujas. Lo que pasa es que el 0 en un vúmetro analógico corresponde más o menos a -18 dbfs, así que al ver tumbar una aguja realmente estamos viendo un nivel que ronda los -15dbfs, lo que en el dominio digital es una cifra conservadora.

Por otra parte está el mito de que si no grabas alto y no apuras la escala no se aprovechan todos los bits, lo cual es mentira directamente. Al pasar de 16 a 24 bits ganamos bits por abajo, no por arriba, y podemos capturar pasajes muy débiles. Por grabar menos alto no se pierde resolución en absoluto.

Así que por una o por otra o por ambas, mucha gente apura la escala y graba muy alto. Esto tiene un par de pegas importantes. De una parte resulta que los conversores AD y DA tienen su sección analógica como la de cualquier cacharro de audio, y suele además no ser gran cosa exceptuando material muy caro. Al hacer trabajar el circuito analógico muy alto este agrega distorsión. Como cualquier circuito de amplificación, por ejemplo. Así que al grabar muy alto conseguimos un sonido con más distorsión y menos limpio.

Pero es que aparte de eso, cuando vamos a mezclar, nos encontramos con que si ponemos todas las pistas en play al mismo tiempo el bus master nos va a clipar inmediatamente, ya que todo está muy alto. Por ello vamos a tener que bajar cada pista al menos 10 o 15 dB, así que una faena extra, y eso sin olvidar que las pistas ya tienen una cantidad de distorsión que nunca vamos a poder quitar.

Por ello es altamente recomendable grabar con una referencia clara en cuanto a nivel. Se suele recomendar usar un plugin que emule a un VUmetro analógico y que ajustemos este a -18dbfs o a veces -20dbfs. Es decir, que cuando tomemos el nivel que proviene del previo o la cadena de audio anterior al conversor, ajustemos el nivel promedio de forma que se encuentre alrededor del 0 del vúmetro. Eso nos permite trabajar a un nivel óptimo, donde el ruido de fondo queda muy abajo y el clip muy arriba. De este modo tenemos un headroom suficiente para alojar los picos que puedan surgir. Con esos 18 dB por arriba es casi imposible clipar, y además nos mantenemos lejos de la zona donde el conversor añade distorsión.

En esto Britson nos va a ayudar, ya que tiene el vúmetro referenciado de ese modo exactamente. Insertando una instancia en cada pista la podemos activar a la hora de grabar y tomamos el nivel de referencia buscando el 0 del vúmetro como valor promedio.

Y si la pista ya había sido grabada a un nivel mayor o menos tenemos un fader que nos permite regular el nivel de entrada de la pista a ese canal.

Esto es importante también, además de para evitar estar todo el rato clipando el bus master, porque muchos plugins han sido diseñados para trabajar a esos mismos -18 dbfs, por tanto nos aseguramos de no clipar internamente los plugins que vayamos a insertar posteriormente.

Britson trae dos plugins distintos, el Channel y el Bus. Está claro para qué sirve para cual. Mientras que en la spistas insertamos el channel, en los buses ponemos el Buss y ajustamos el nivel de forma que el nivel promedio se encuentre cercano al 0 del vúmetro.

Con esto conseguiremos unas mezclas más limpias, con aire, donde no estará todo apelotonado y requemado. Es la forma en que se trabaja en analógico y es exportable al mundo digital y la mezcla ITB.

 

En detalle

 Britson emula el carácter de las consolas Neve 8014.

Vemos que añade distorsión a la señal. Sin pulsar el control ON el plugin no añade ningún tipo de distorsión. Con el ON pulsado pasa esto.

Con el modo FAT la distorsión aumenta y la estructura armónica se alarga. Este modo se usa en aquellos casos concretos donde busquemos un sonido un poco más grueso y comprimido. También se puede hacer que el fader actúe directamente como un overdrive y aumente la distorsión sin subir el nivel de la señal.

Al subir el fader aumentan los graves

También hay una opción para que el fader tenga un mayor recorrido, lo que aun genera más distorsión y aumento de graves.

 

En el Channel tenemos un filtro para graves y otro para agudos, al igual que en muchas consolas analógicas. Son de pendiente muy suave y de gran utilidad para limpiar frecuencias indeseables.

 

Vamos ahora a ver el Buss. Esta es su distorsión.

 

En modo FAT

El Buss trae tres opciones de respuesta en frecuencia. Vamos a verlas.

Este es el modo Flat que sale por defecto.

Modo Master Loudness

Y por último el modo Master Bright

 

Conclusiones

Britson es muy similar a Satson, también de la misma compañía. En ese aspecto aporta pocas novedades, ya que aunque tiene más opciones viene a ser muy similar y lo que se consigue con uno se consigue con otro. Quizá podrían haberlo llamado Satson 2 que implementara esta emulación de consola Neve.

Tampoco puedo afirmar ni desmentir que las curvas y distorsión que una consola Neve 8014. Yo las curvas las veo muy redonditas y perfectas, muy digitales. Tampoco creo que importe. Por el precio de este plugin uno no va a esperar conseguir el sonido de una consola de decenas de miles de pavos. Lo que importa de verdad es que el plugin te va a ayudar a lograr un flujo de trabajo más correcto que te llevará a obtener mezclas más abiertas y definidas. Además incluye diversas funciones para colorear el sonido, tanto en cambios de respuesta frecuencial  como en cantidad y tipo de distorsión añadida.

Han añadido también una opción super interesante: la posibilidad de controlar todas las instancias del plugin de un mismo proyecto desde una sola de ellas. De este modo, una vez insertadas todas, se puede cambiar parámetros para todas ellas de forma sencilla y rápida. Eso nos permite probar si nos gusta más cómo suena una mezcla con según qué parámetros y funciones activadas. Un gran plus añadido.

En definitiva, un muy buen plugin, muy barato y muy útil. Dadle un tiento y os gustará.

Para adquirirlo o leer el manual visitad la web de Sonimus