La educación auditiva

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Hace unas semanas, tuve una agradable charla con Tomás. El fue una de las personas que me acogió cuando hice mis prácticas en RNE. El me enseñó que se puede grabar una batería solo con tres micros y sonar de cojones. Imaginate, yo con veintipocos años, rockero a muerte y acostumbrado a ver más micros en la batería, que elementos tiene la misma. Me quedé muy loco cuando microfoneó una bateria de jazz solo con tres micros.

Tomás, al igual que el resto de los técnicos de sonido de RNE eran mis referentes, ya que conseguían muy buenos resultados con apenas casi equipo. Aun recuerdo mi primer día, fuimos a Conde Duque, a grabar un cuarteto de cuerda, se llevaron únicamente dos micros y un grabador DAT que incluía dos previos de micros. Escucharon el ensayo, dando vueltas por el escenario, sacaron los dos micros los colocaron en un punto y solamente le dieron al rec. Cuando escuché la edición de ese material, la sensación fue la misma que tuve cuando estaba sentado en una butaca de Conde Duque.

Muchos años después nos hemos vuelto a reencontrar, el seguía siendo un fanático del audio, y yo ya no era tan pipiolo en esto del audio, con lo cual la conversación prometía.

Tuvimos una larga charla, muy interesante, hablamos de muchas cosas. Ellos usan en RNE todo el equimiento de Merging y yo le comenté que tuve la oportunidad de estar en la fábrica de Merging y ver como hacían todo. En un momento de la charla, yo le pregunté:

-Tomás, ahora que tienes muchos años rodados en esto del audio, que es lo más importante de este sector.

Su respuesta me dejo un poco pillado, porque me imaginaba otras cosas.

-Lo más importante es que el técnico, tenga una educación auditiva, un criterio, y sea capaz de discernir, para usando su oido, obtener los mejores resultados. El resto, se puede conseguir de más o menos de diferentes formas.

Durante diez años he trabajado en el sector audiovisual, y una de mis funciones ha sido la evaluacion visual y auditiva mediante equipos de medida, de la calidad que una señal audiovisual posee. Al principio usaba mucho los medidores, pero con el paso del tiempo, y con un buen monitor de grado 1 y unos buenos altavoces, era capaz de detectar diferentes problemas, sin el uso de estos medidores. Era capaz de detectar balances de blancos mal hechos, negros subidos, virajes en la croma, problemas de fase en audio, desincronización audio/video de hasta milisegundos, saturaciones infimas en el audio. No es que fuese un X-men con un superpoder, es que simplemente mi oido y mi vista se habían educado para detectar esos problemas, problemas que por otra parte, la gran mayoría del público no lo llegaban ni a detectar.

Con el audio profesional pasa algo similar, se necesita desarrollar un oido crítico, tener una educacion auditiva, que se obtiene con la experiencia, y formandose con gente que te enseña como identificar estos problemas. Por eso es tan importante la figura del asistente del estudio, el cual aprende auditivamente de gente con mucha experiencia. Lamentablemente esta figura del estudio ya no existe.

Hace meses, Julián Zafra me pregunto, si nunca me había pensado el dedicarme profesionalmente a esto. Argumentaba que con todo lo que había aprendido en estos años de Audioforo, podía hacer ya cositas chulas. Efectivamente he aprendido mucho, y efectivamente sería una falsa humildad el decir que tengo pocos conocimientos, cuando efectivamente trato con gente y veo los conocimientos que ellos poseen y los que yo tengo. Pero son conocimientos teoricos, no tengo apenas conocimientos prácticos, no tengo un oido entrenado. Se puede tener muchos conocimientos teóricos, y ser un autentico cero en práctica, conozco mucha gente así, y conozco mucha gente en el caso contrario.

Pero no es el único que me ha preguntado esto, otra gente ha visitado mi sala y me han dicho que no esta nada mal, y que se pueden hacer cosas chulis, con la sala, y el equipamiento que tengo. Efectivamente, la sala es el resultado de unos conocimientos, pero son conocimientos de acústica, no son conocimientos prácticos de realizar grabaciones musicales. Es más, ni siquiera mis conocimientos de acústica, darían para hacer otra sala.

Una de las cosas fundamentales en la vida es ser honrado con uno mismo y con los demás. Asumir la persona que eres, con tus virtudes y defectos, con tu potencial y con tus limitaciones. Jamás en la vida podría dedicarme al mundo profesional del audio, porque no dispongo de la educación auditiva necesaria. Y desde luego si quisiera dedicarme a esto, tendría que pasar por un largo rodaje, aprendiendo de forma práctica de gente que sabe de esto.

Quizás es el momento de que seas sincero contigo mismo y pienses si realmente dispones de lo más importante que un técnico de sonido necesita para trabajar, que es la educación auditiva.