El año del silencio. Del escenario a la precariedad. Por Carla Fábregas

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El siguiente texto lo ha escrito Carla Fábregas, técnico de directo, y quien mejor que ella para contarnos lo que está aconteciendo en la industria del espectáculo.

Es un texto que bajo mi punto de vista, resume perfectamente la tan alarmante e injusta situación que se están viviendo en estos momentos, por parte de todos los sectores que viven de los espectáculos en directo, ya sean trabajadores y empresas.

Por desgracia el COVID ha llegado para quedarse, y esto no puede pasar por nuestras vidas sin que hagamos determinadas reflexiones y aprendamos todos de estos momentos. Quizás es el momento definitivo, para comenzar con la tan añorada unión de trabajadores, convenios colectivos que regulen el marco laboral, y la creación de sindicatos, que ayude a proteger a este sector tan importante, como es la cultura, de posibles circunstancias futuras.

Muchas gracias Carla por este fabuloso texto.

El año del silencio. Del escenario a la precariedad.

El 14 de marzo de 2020, cuando se decretó el Estado de Alarma en España, nadie del colectivo del mundo del espectáculo y eventos imaginaba cómo íbamos a estar en septiembre. Los más optimistas confiaban en salvar la temporada de verano, porque el virus moría con el calor. Y es que iban a ser 15 días de confinamiento. Es difícil pensar en ello sin que te dé la risa (o la depresión). Los pesimistas creían que íbamos a morir todos, lo que no sabían es que sería de hambre. El 13 de marzo, en mi último concierto con Mägo De Oz hasta la fecha, si llega a venir la señora esa del futuro a decirme que estaría hoy escribiendo esto, no me lo creo. 

Después de los 15 días llegaron otros 15. Y luego otros, y otros hasta sumar 98, pero nada se terminó con el Estado De Alarma. Como la rana de la olla que no se da cuenta de que se está muriendo, a lo tonto llevamos 6 meses sin dar un concierto, sin hacer un evento. Miles de técnicos, músicos y todo tipo de profesiones relacionadas que estamos mucho más cerca de ser los okupas que de comprarnos la alarma de Securitas Direct. Tenemos un Ministro de Cultura y Deporte que dice que es imposible “realizar conciertos de rock o pop” y que las ayudas generales (ERTE, desempleo, cese de actividad) deberían servirnos. Pues bien, si el 17 de septiembre hay una movilización simultánea en 28 ciudades a nivel nacional, es porque a muchos no nos sirve. Hay personas que se han quedado fuera del sistema de ayudas, y en todo caso dichas ayudas a los autónomos terminan el 30 de septiembre; tenemos trabajo en octubre? No.

Y es que el Ministerio de Cultura y Deporte no trata a todos por igual. De la misma manera que en la parte deportiva no importa nada que no sea fútbol (muchos pequeños clubes deportivos y profesores autónomos están exactamente en nuestra misma situación) en la parte cultural parece que la música en directo se queda atrás, que hay que resignarse a que toda actividad sea suspendida porque “ahora no se puede”. El caso es que entre todas las profesiones afectadas, somos muchísimos. Si por motivos de seguridad o salud pública no se puede, deberían pensar qué hacer con todas las personas que se dedican a ello habitualmente. Porque tanta gente no se puede redistribuir en el mercado laboral así como así. Para que nos hagamos una idea: técnicos de sonido, vídeo e iluminación, músicos, actores, managers, electricistas, personal de seguridad, empresas de servicios auxiliares (vallas, catering, camerinos), producción, bailarines, camareros, regidores, maquinistas, promotores, conductores, montadores, y los que me estaré dejando. 

Y eso es solo por ahora, porque hemos sido los primeros en caer. Pero si este sector cae afectará a otros como un efecto dominó. Si las bandas profesionales no salen de gira, su principal fuente de ingresos, no se meterán al estudio a grabar un nuevo disco, ni rodarán videoclips. Si no hay conciertos de grupos emergentes en salas pequeñas o festivales, si no hay opciones ni circuito para bandas jóvenes, esos músicos eventualmente perderán el interés en su grupo y dejarán de alquilar un local de ensayo, no se comprarán un instrumento nuevo, no querrán asistir a clase de música (cabe destacar la mayoría de músicos profesionales en estos momentos subsisten precisamente de esto, de dar clases de música). Las pequeñas y medianas empresas de alquiler de material audiovisual cerrarán con grandes pérdidas, teniendo que despedir también a todo el personal logístico de almacén, oficina, etc. Los promotores ya no arriesgan su capital en conciertos que probablemente serán aplazados, suspendidos o directamente deficitarios económicamente.

Nunca nos hemos caracterizado por ser un sector precisamente unido. Si entre técnicos siempre nos ha costado ponernos de acuerdo, interprofesionalmente ya ni hablamos. Es por ello que la movilización organizada por de Alerta Roja es tan necesaria. Porque un sector unido que se moviliza eficazmente es un sector visible, es un sector que hace ruido, y la Administración lo tiene mucho más difícil para ignorarlo. Con el evento del 17 de septiembre se pretende instar a los Ministerios Responsables (Cultura y Deporte, Trabajo, Asuntos Económicos, Industria y Hacienda) a reunirse con los portavoces de los afectados y discutir medidas que ayuden a la supervivencia de todo el sector. #alertaroja #hacemoseventos